
martes 10 de noviembre de 2009
sábado 31 de octubre de 2009
lunes 19 de octubre de 2009
Caritis

Cary no es el diminutivo de cariño, ni de Caritina, ni de Caridad. Tampoco es que estemos hablando de Cari Lapique, no por dios.
Hoy toca hablar de Carmen Isabel Lombán Fernández, porque aunque a ella no le guste su nombre, su documento nacional de identidad así lo dicta, y la autoridad querida, es la autoridad.
Bien, pues como iba diciendo Cary proviene del nombre Carmen Isabel y el mote le viene a la niña como anillo al dedo. Y es que, señoras y señores, nuestra coruñesa preferida es amor en estado puro. Ella es una botella de 7 litros de cariño, una bolsa de 10 kilos de amabilidad, una estantería llena de palabras bonitas, un universo de sonidos dulces, un océano de bondad, un continente de simpatía, un planeta creado a base de dulzura… Cómo explicarlo…. Cary es una de esas personas a las que quieres parecerte cuando seas mayor. Yo personalmente padezco un extraño síndrome que he denominado Caritis. Mi abuela lo llamaría envidia de la buena y los expertos… los expertos no lo sé.
PD: el nombre en naranja es un hiperbínculo que espero que te haga sonreir
PD2: Marta no te impacientes, para tí también habrá
Eta nik... nik zure falta somatzen dut

Echar de menos es algo bueno, supongo. Así que doy por hecho que sentir tu añoranza, querida Monika, es algo de color de rosa. Hace lo menos dos siglos y medio que no te veo, pero ha sido hoy cuando más he notado tu falta. No sé realmente porque, Quizás ha tenido algo que ver el que me haya pasado el día recorriendo Europa de norte a sur con el libro que me recomendaste como compañero de aventura. He de reconocer, por cierto, que por mi lagrimal también han caído mares y océanos al leer las líneas de Levy.
¡Ay, morena mía!, te confesaré que me da pánico pensar que nuestras vidas pueden bifurcarse este mismo junio. Espero que la vida te depare los mismos planes de futuro que me depara a mí la mía, porque no podría soportar seis meses más sin hablar de cereales con vida propia o sin llamar a gritos a un tal Amancio Madrid y, sobre todo, no podría soportar la idea de volver a perder de vista esa hermosa, curva, y poblada cabellera que tus padres se han empeñado en darte en herencia.
Te echo de menos petarda pecosa. Espero verte pronto.
lunes 5 de octubre de 2009
Hablando de esmaltes
jueves 1 de octubre de 2009
Cartas para Ana II

Estimadísima y queridísima Ana,
Hoy es jueves y se cumple en primer aniversario de nuestra primera farra express. Juro celebrarlo por todo lo alto, como Dios manda.
Por aquí hay buenas nuevas en lo que al caso Kyle XY se refiere. Creo que he conquistado la quincuagésima parte del androide ya mencionado, y te contare cómo. No sé, la otra Ana dice que sí, que ella lo ve, y es de sobra conocido que nuestra particular hormiguita atómica tiene, no un sexto, sino un séptimo sentido para todo, así que no me queda otro remedio que creérmelo. De todas formas, siempre me quedara el cianuro, con lo cual no me preocupo.
Ayer acabamos la farra en casa de un chico (no tía, no era guapo para nada, y sus amigos tampoco) y fue todo muy raro. Nos juntamos las dos vascas con las dos gallegas y la catalana y bailamos reggeton y chapurreamos la de “voooooolare, oh oh, cantaaaaaaare, oh oh oh oh…”, ¿cómo lo ves? Bueno, y a última hora se nos junto un buen mozalbete que estaba así como super loco, que yo creo que nos quería matar pero no sabía por quién empezar y además le daba pereza.
Por lo demás, aquí sigue sin llover y yo sigo con mi catarro, pero la cosa va a mejor. No puede decir lo mimo Cary, que la pobre esta con fiebre y hay rumores que apuntan a que puede deberse a la Gripe A, de Amaia.
Y eso es todo por hoy filibustera, espero con ansias ir a recogerte a la gare.
Besitos con sabor a zumo de naranja, mua!
PD: escafandra (es lo que pronto nos va a hacer falta para entrar a La Casa, menudo zoologico).
martes 29 de septiembre de 2009
Cartas para Ana

Querida Ana,
Apenas se han cumplido dos días desde que te fuiste y ya te echo de menos. El hecho de no tener de telón de fondo tu particular voz de pito-dulce se hace extraño. Hay veces en las que me parece oír un “he perdido mi…” o un “¿dónde está mi…?”, pero no, falsa alarma.
Por aquí todo sigue igual o parecido. No llueve, ni nieva, ni truena, ni hay tsunamis en el lago, aunque a punto estoy yo de producirlos con algún estruendo mucal (de moco, mucal) de los míos. Y bueno, mi conquista de la mitad del señor Kyle XY sigue su curso, eso sí, sin resultado alguno, pero bueno, Roma no se construyó en un día, ¿no?
Ahora mismo me estoy escaqueando de la clase de Historia de la unificación europea, he dejado la otra Ana tomando apuntes. La verdad es que pinta bastante interesante y el profesor es una especie de Mikel Urretabizkaia, sísí, aquel que hizo el documental sobre Andrés de URDANZA, pero en majo. Lo que pasa es que el domingo, mientras tú te morías de frío en vete tú a saber qué vagón del TGV, nosotras hacíamos amigos y una tal Iratxe nos dijo que ella daba geopolítica de recursos naturales, asignatura que no tiene examen y que parece bastante fácil, lo cual es bastante tentador y estoy pensándomelo seriamente, ¿tú qué dices?
Bueno niña de cristal, te dejo. No te quejes, que acabo de estrenar sección en el blog sola y únicamente para ti.
Un beso con sabor a cereales Special K
PD: te agradecería millones y trillones que me trajeras un kilo de Lacasitos, se me han acabado.


